EAST acaba de publicar un Informe europeo sobre delitos en la terminal de pagos que cubre 2018 que informa que los ataques físicos en cajeros automáticos han aumentado por cuarto año consecutivo.
Los ataques físicos relacionados con los cajeros automáticos aumentaron un 27% en comparación con 2017 (de 3.584 a 4.549 incidentes). Dentro de este total, los ataques explosivos ATM (incluidos los explosivos sólidos y de gas explosivo) disminuyeron un 3% (de 1.081 a 1.052 incidentes). Los ataques explosivos siguen siendo motivo de preocupación, ya que el número de países que los informaron ha aumentado de diez en 2017 a once en 2018. Tales ataques resultan en daños colaterales extensos y pueden suponer un riesgo para la vida.